Si no te sientes fuerte y tienes miedo es mejor que no escribas nada. Si escribes para mostrar lo que te habría gustado ser es mejor que no escribas nada. La vida tiene tanto de interesante como de aburrida, de cruel como de feliz y no es plato de buen gusto tener que soportar a aquellos que alargan las palabras innecesariamente. Toda nuestra vida transcurre en palabras que se pierden o se funden con imágines que luego recordamos. No se trata de crear artificios con ellas, porque los recuerdos ya son por sí mismos momentos de un pasado presente demasiado edulcorado. La condena de las personas es no poder sentir el segundo de ayer con la intensidad del hoy. Quizá de ahí vengan sentimientos como la piedad o la lacra eterna que provoca amar. No se trata de idealizar porque no intentas abstraerte de los defectos, sino que caes víctima del propio paso del tiempo. A veces me acuerdo de gente mejor y de gente peor y a veces conozco a gente que pienso en catalogar rápido para poder olvidar. No es un acto de egoísmo, si no de sinceridad personal y pasión por la vida. Pero una selección de esta clase sin dudas sería tan fácil que insultaría al propio sentido sublime que le queremos dar a nuestros años, por aburridos y tontos o mediocres que hayan sido. Entonces tendemos a vernos como seres especiales y se escriben teatros titulados la vida es sueño. En realidad esto es falso y amoral, y está cuajado de toda la perversidad de que podemos hacer gala cuando el egoísmo trepa a su cumbre. No hay nada imperecedero y aunque resulte penoso en tardes acabadas, el desengaño no debe producir más dolor que el del niño que descubre por primera vez la quimera de la vida eterna.
que bonito =)
ResponderEliminarMierda, que bien expresado!
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